Releyendo una añeja edición, Terapias y terapia familiar, del innovador en su día, el psicólogo Salvador Minuchin, me he encontrado con algunas de las ideas que han hecho mella en mi forma de proceder dentro de la clínica familiar y en concreto en temas de convivencia.

Ideas que refrescan y a la vez recuerdan la esencia de las familias y de las parejas. Más concretamente, ayudan en la convivencia eficaz dentro el contexto familiar o de pareja.

El concepto de evolución implica cambio. El cambio se produce desde que existe la tierra.  Por ende en lo concerniente a lo “ humano”, como esencia del ser.

El concepto de familia no se escapa a esta idea y desde que se ha escrito la obra citada no han sido pocos los cambios a los cuales se ha visto sometida. Cambios que se rigen a su vez por las variaciones que se van dando en la sociedad misma.

Las exigencias de la sociedad influyen:

  • en las exigencias familiares,

  • los tipos de familia, la educación familiar,

  • la responsabilidad como educadores,

  • los objetivos de la familia e

  • incluso en los nexos de unión entre los miembros y su duración.

Se parte de la unión consensuada entre dos personas, sin atender al género, que en el tiempo pudieran decidir tener hijos o no.

Los cambios en  sociedad influye en la familia. La convivencia social y familiar de igual manera.

En este sentido Minuchin plantea en el siglo pasado, 1974. Las familias han ido asumiendo el ir perdiendo su “función protectora y de socialización”.

Se refería a estar en una etapa transicional del modelo familiar, ocurrido fundamentalmente, como consecuencia de las condiciones económicas de vida, (la religión es la economía y el dinero, su dios). De manera que el colegio y otros entornos participan cada vez más de estas funciones.

Así seguimos, no se si en proceso todavía transicional, o que, en realidad, así es el actual modelo de familia.

Antaño pertenecíamos a la familia, idea más tribal. Hoy pertenecemos a distintos grupos menores o casi iguales. Pero sabemos al igual que el autor referido, que la familia se hace más necesaria para los procesos de socialización.

Cuantas más exigencias de flexibilidad y de capacidades adaptativas demanda la sociedad actual (y ya de aquella), más necesaria se vuelve la familia..

La familia se presenta como una estructura microsocial que evoluciona, a través de etapas sucesivas que exigen a su vez re-estructuraciones para hacerse adaptativa y no disfuncional y a su vez da continuidad como unidad familiar y permite el desarrollo personal de los integrantes de esa estructura.

Esa estructura está compuesta por personas que funcionan y operan bajo esquemas invisibles, hoy hablaríamos de:

  • reglas verbales (PAF) y
  • no verbales que dirigen la interrelación.

Que en su repetición se establecen como pautas de funcionamiento ,por ejemplo;

  • qué está bien o mal,
  • qué se puede hacer,
  • quien es papa…

Esas reglas definen la existencia al menos en el inicio, de rolles de autoridad que jerarquizan la estructura y que por desgracia  hoy se diluyen en concepciones “buenistas” inexplicables adelantando etapas madurativas al caer en la banal permisividad.

A su vez estas reglas describen relaciones complementarias entre los progenitores (primera idea).

Esto implica en aquel entonces convulso momento socio histórico, un reto para el patriarcado. Pero hoy día se considera mayoritariamente asumida(¿) esta condición de pareja en equipo que reparte funciones independientes del género salvo las más estrictamente biológicas.

As u vez, cada miembro familiar, tiene unas expectativas y unas necesidades que consensuadamente o de manera tácita conforman un universo que ayuda pero restringe a los componentes.

Es habitual que cuando alguno de los componentes manifiesta intereses distintos, se puedan recurrir a conflictos de lealtad, a triangulaciones, generación de culpas,….y por lo tanto a la disfuncionalidad de esa estructura.

Los límites tan necesarios para mantener la estructura se resquebrajan y los procesos de unidad familiar se ven mermados y los procesos de socialización interrumpidos o reorientados siguiendo otros criterios. El roll de cada uno entra en crisis.

La segunda idea está dentro de la existencia de límites que favorezcan el entramado familiar, límites claros, definitorios de comportamientos posibles, de la responsabilidad de cada cual, del como negociar los cambios, …..Se hace necesario el trabajar con la aparición natural, de nuevos intereses de las partes para mantener la unidad (segunda idea).

La pareja a su vez también se rige por reglas que convergen en la idea de complementaridad antes citada y la idea de acomodación mutua.

¿Qué quiere esto decir?

Pues sencillamente, que cada cual ha de ser capaz de ceder (perder) individualidad para ganar en sentido de pertenencia y por tanto en coexion.

“Mi tiempo deja de ser al cien por cien mi tiempo pues he de compartir, procurando sin esperar mucho a cambio, acciones de cooperación y ayuda a la otra parte (tercera idea).

Al inicio he comentado que la familia, aún hoy, tiene sentido como fuente de socialización adecuada. Esto significa: los padres y madres tienen un roll esencial en este entramado siendo padres educadores.

Esa educación será responsable, haciéndose valer en el marco de unos límites competentes.

Los padres en este sentido, trascienden a su propia persona, al transformarse en modelos . Cuanto más eficaces, coherentes, flexibles, amables y mediadores se les perciba tanto más aportarán a sus hijos (cuarta idea).

Paralelamente, los criterios educativos de ambos deberán de ser lo más parecidos o al menos cuando hemos de decidir sobre alguno. Previamente se pactará qué y cómo y cuándo, porque el quien, los dos lo harán.

Así pues:

  • la complementaridad y la acomodación mutua;

  • la atención a las intereses y necesidades del momento;

  • la cooperación y ayuda entre iguales y finalmente

  • mantener el roll de padres responsables (educadores responsables),

se torna conceptos básicos en el seno familiar que desee perpetuarse en el tiempo con una convivencia satisfactoria.

A sabiendas de que:

  • Una de sus funciones elementales está en la socialización de las personas.

  • El respeto es la base de toda relación duradera, más dentro de relaciones en las que  la confianza aporta ….

Podemos concluir que lo emocional afectivo cobra especial importancia y es justo su cuidado.

Por esto en terapia son muchas las parejas que del inicial contacto para plantear un problema con el hijo que no respeta ninguna norma (por ejemplo), se pasa a la re-estructuración de estos conceptos citados y de los criterios educativos como complemento y acompañamiento de la terapia familia

Te podemos ayudar. Los psicólogos en Gijón de Psiquiastur estaremos encantados de seguir hablando contigo sobre la convivencia familiar y de pareja.

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