El problema no son las horas de pantalla en sí, sino lo que ocurre alrededor: cuando el móvil o la consola desplazan a los amigos, al sueño y a los estudios, y quitarlos provoca una reacción desproporcionada, hay motivo para preocuparse. En verano, sin clases ni horarios, es esperable que las pantallas ganen terreno. Eso solo no es una alarma. Lo que hay que mirar es la función que cumplen y el precio que se está pagando por ellas.
Muchos padres llegan a consulta agotados de la misma pelea diaria. Han probado a prohibir, a quitar el móvil, a negociar, y la situación no mejora o incluso empeora. Antes de decidir qué hacer, conviene entender qué estamos mirando.
El problema no son las horas de pantalla, sino lo que ocurre alrededor: cuando el móvil o la consola desplazan a los amigos, al sueño y a los estudios, y quitarlos provoca una reacción desproporcionada.
Uso normal frente a señal de alarma
Que un adolescente pase muchas horas conectado, sobre todo en vacaciones, entra dentro de lo esperable. Su vida social, su ocio y buena parte de su identidad pasan hoy por la pantalla. La diferencia entre un uso intenso y un problema está en estas señales:
- Reacciona con rabia desproporcionada o angustia intensa cuando se le pide parar.
- Deja de quedar con amigos, de hacer deporte o de sus aficiones por seguir conectado.
- Miente sobre el tiempo real que pasa jugando o en redes.
- Duerme mal porque alarga las partidas o el móvil hasta la madrugada.
- Su estado de ánimo depende de lo que pasa en el juego o en las redes.
- Baja el rendimiento escolar y abandona responsabilidades.
Si en casa el tema de las pantallas os supera, ponerle solución a tiempo evita males mayores. Lo trabajo a diario en mi consulta de Gijón como psicólogo clínico colegiado (O-01931), con más de 34 años de experiencia. Puedes pedir cita en mi consulta de Gijón o llamar al 984 391 226.
Atención especial al juego con dinero
Hay una línea que merece vigilancia extra: las apuestas y el juego online con dinero. Enganchan rápido, están diseñados para ello, y los adolescentes son especialmente vulnerables porque su cerebro aún está madurando la capacidad de frenar impulsos. Si aparece dinero de por medio, peticiones de dinero que no cuadran o secretismo con el móvil, no conviene esperar.
Por qué prohibir sin más no suele funcionar
Quitar la pantalla de golpe alivia al adulto, pero rara vez resuelve el fondo. Suele generar más ocultación y más conflicto. Funciona mejor entender qué encuentra el adolescente ahí dentro que no encuentra fuera: pertenencia, evasión, una forma de calmar la ansiedad, un lugar donde sí se siente competente. Cuando se trabaja eso, y se hace en familia, los límites empiezan a sostenerse.
Atiendo a adolescentes y a familias en Gijón como psicólogo clínico y terapeuta familiar. Las adicciones, también las que no llevan sustancia, son una de mis principales áreas de trabajo. En muchos casos el trabajo incluye a los padres, porque el cambio se sostiene mucho mejor cuando toda la casa rema en la misma dirección.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas horas de pantalla son demasiadas en un adolescente?
No hay una cifra mágica. Es más útil fijarse en el impacto: si duerme, se relaciona, cumple con sus obligaciones y tiene otras aficiones, el uso probablemente esté dentro de lo razonable aunque las horas parezcan muchas.
¿Le puedo quitar el móvil sin más?
Se puede poner límites, y a veces hace falta, pero hacerlo de golpe y sin hablarlo suele aumentar el conflicto y la ocultación. Es mejor acompañar la medida de una conversación y, si hace falta, de ayuda profesional.
¿Mi hijo tiene que venir obligado a la consulta?
No es lo ideal, pero es un punto de partida frecuente. En muchos casos empezamos trabajando con los padres, y eso ya cambia la dinámica en casa aunque el adolescente tarde en implicarse.
En resumen
Prohibir sin más suele aumentar el conflicto y la ocultación. Funciona mejor entender qué encuentra el adolescente ahí dentro y trabajarlo en familia. Con las apuestas online, no conviene esperar. Quizá también te interese leer por qué la fuerza de voluntad no basta con una adicción.
Si quieres dar el paso, puedes llamar al 984 391 226, escribirme desde el formulario de contacto o conocer antes mi trayectoria y titulación. Te responderé personalmente.
¿La pantalla se ha vuelto una guerra en casa?
Terapia para adolescentes y familias en Gijón
Pide cita ahora →Sobre el autor: Arcadio Río Rodríguez es Psicólogo Especialista en Psicología Clínica por homologación (2007), colegiado nº O-01931 (COP del Principado de Asturias), con más de 34 años de experiencia. Especializado en terapia individual, de pareja y tratamiento de adicciones. Atiende en Celestino Junquera 2 (Gijón) y por videollamada para toda Asturias.