IMG 20190129 WA0000 1024x768 - La imposibilidad de no comunicar.

Entre personas, póngase parejas, la relación lleva implícita una interacción.

Es decir que todo lo que haga uno alimentará-afectará al otro. Lo que haga significa que todo comportamiento del uno afectará al comportamiento del otro. Incluir también los sentimientos.

De esta forma se establecen pautas de comunicación en las cuales, por ende, resulta imposible no comunicar-se.

Todo comportamiento implica una comunicación tanto en la acción como en la omisión y tanto en lo dicho como en lo no dicho.

En tanto que en estos dos hechos (obrar y comunicar) están implícitos los mensajes. Los cuales son los contenidos de toda relación. De ahí la importancia tanto de lo que se dice como incluso más de los gestos y del como se dice ….o se calla y no dice (pero que si indica y comunica).

“Hacía mucho viento, el sol brillaba y ambos decidieron salir a pasear aunque la temperatura no subía de los nueve grados. Se abrigaron y ya en la calle automáticamente decidieron arroparse en un abrazo. No se dijeron palabra. Caminaron largo rato con las cabezas apoyadas e inclinadas. Uno contra el otro.

Buscaban calor, querían confort y expresaban amor. Sin palabras, se hablaban.”

Hablando se entiende la gente. Pero también se enfada. ¿Por qué ocurre esto?. Porque se intenta hacer entender al otro (convencer). Mejor es:

  • hacer sentir que entender
  • acompañar que indicar o desde luego ordenar
  • callar y esperar respuesta a solicitarla.

Tanto con palabras como con los gestos manifiesto mensajes a la otra parte.

“Ambos estaban sentados habitualmente tras el almuerzo, frente a una gran ventana, aquellos días ella permanecía más callada de lo habitual. Entonces el se retorcía de ganas de preguntar lo que le ocurría pero a la vez no lo hacía por miedo a una respuesta que el ya intuía. En tanto ella esperaba ser cuestionada para comenzar a hablar ,mientras no le salían las palabras. Ambos sabían que su rutina ya no era tal y que algo debían de cambiar. Ambos pensaban que quizás el otro supiera lo que ocurría al otro y no veían razón para iniciar conversación.”

Los silencios forman parte de las relaciones conformando un mensaje de reflexión, de cautela o de espera. El silencio fuerza a todo ello, y también incomoda.

“Ambos frente a la ventana tras un largo esperar por unas preguntas y una respuesta deciden dejarlo pasar.

A la noche de nuevo solos en su vieja habitación mientras ritualizaban una vez más su irse a la cama, ella decidió sorprendentemente sentarlo en el suelo (quizás temiendo que se cayera del susto) y decirle que estaba embarazada ( todos hubiéramos pensado que había conocido a otro ¡verdad?), pero que dada su edad prefería dejar de tener a la criatura pero que temía la reacción de el, pues siempre quiso un segundo hijo para su primogénita. Ambos serenos pactaron un desenlace racional, lógico y emotivo.”

El momento, los silencios, la escucha, el afecto son elementos favorecedores de la comunicación en pareja. Máxime cuando llegan esos momentos en los que se sobre entiende a la otra parte como un acto de amor pero también de hábito y de costumbre lo cual lleva al hastío y el desinterés sin pensar que también sin decirlo también se transmite.