¿Hablamos?

tu primera sesion en el psicologo

Pedir cita con un psicólogo por primera vez no es fácil. La mayoría de las personas que llegan a mi consulta en Gijón llevan semanas o meses dándole vueltas antes de coger el teléfono. Lo más habitual no es ya la duda de si pedir cita o no, sino qué pasará una vez se entra por la puerta. ¿Tengo que contarlo todo desde el principio? ¿Me van a preguntar por mi infancia? ¿Me van a recetar pastillas? ¿Y si me bloqueo y no sé qué decir?

Este artículo está pensado para responder a esas dudas con honestidad, antes de la sesión. Te explico qué pasa realmente en una primera consulta de psicología, cuánto dura, cuánto cuesta, cómo prepararte y qué no tienes que hacer. Sin tecnicismos y sin promesas vacías: tal como lo viviría cualquier persona que entra por primera vez en mi consulta.

Idea clave

La primera sesión no es una terapia: es una conversación de valoración mutua. Tú me cuentas lo que te preocupa, yo te explico cómo puedo ayudarte y, al final, decides si quieres continuar. Sin compromiso de continuidad y sin ningún tipo de presión.

Qué es exactamente la primera sesión de psicología

La primera sesión, también llamada sesión de valoración o entrevista inicial, tiene un objetivo distinto al resto del proceso terapéutico. No es una sesión de terapia propiamente dicha. Es el momento en el que el psicólogo te conoce, escucha el motivo que te trae a consulta y valora contigo si la terapia es lo que necesitas, qué tipo de terapia encaja mejor con tu caso y cuáles serían los siguientes pasos.

En la primera sesión no se espera que cuentes todo de golpe. Ni siquiera se espera que llegues con las ideas ordenadas. Si lo único que sabes decir es «no estoy bien y no sé por qué», con eso es suficiente para empezar. Mi trabajo en esa primera hora es hacer las preguntas adecuadas para entender qué te pasa, no que tú llegues con un diagnóstico.

Qué se hace en concreto durante esa hora

  • Te pregunto por qué has pedido cita. Con tu propio lenguaje, sin necesidad de etiquetas clínicas.
  • Hablamos de tu momento vital: trabajo, relaciones, familia, salud, contexto. No para fisgar, sino para entender desde dónde llegas.
  • Repasamos lo que ya has intentado: si has hablado con tu médico, si tomas medicación, si has ido a otro psicólogo antes, qué te funcionó y qué no.
  • Te explico qué tipo de terapia trabajo y cómo creo que puedo ayudarte. Si tu caso no es lo mío, te lo digo de frente y te oriento hacia otro profesional.
  • Hablamos de la organización práctica: frecuencia recomendada, duración aproximada del proceso, tarifa, modalidad presencial u online.

Al final de la sesión no hay obligación de volver. Puedes pensarlo, hablarlo con tu pareja o familia, o decidir en ese mismo momento. Mi recomendación habitual es que te tomes 24-48 horas para decidir, salvo que tengas claro desde el principio que quieres continuar.

Cuánto dura una primera sesión y cuánto cuesta

Una primera sesión de psicología dura habitualmente entre 50 y 60 minutos. En mi consulta son 60 minutos. La razón es práctica: en menos tiempo no se llega a entender bien el motivo de consulta ni se puede plantear una propuesta de trabajo seria.

En cuanto al precio, las sesiones individuales en mi consulta tienen una tarifa fija de 70 €, igual que las posteriores. No hay tarifa diferenciada para la primera sesión. Otros servicios (terapia de pareja, peritajes, psicología para empresas) tienen tarifas específicas que se confirman antes de la cita. Si tienes mutua de Santa Lucía o La Preventiva, parte del coste lo cubre la propia mutua: pregúntame al pedir cita.

Hay psicólogos en Gijón con tarifas más bajas y con tarifas más altas. Si te encuentras un precio muy por debajo de la media (menos de 40 €), conviene comprobar bien la titulación y la colegiación del profesional. Si te encuentras precios muy altos (más de 100 €), pregunta qué incluye exactamente la tarifa.

Cómo prepararte para la primera sesión (sin obsesionarte)

La preparación ideal para una primera sesión es mínima. No conviene llegar con un guion aprendido ni con una lista de temas exhaustiva: la primera sesión va a tener ritmo de conversación, no de entrevista de trabajo. Dicho esto, ayuda llegar con tres cosas claras en la cabeza:

  1. Por qué pides cita ahora y no hace seis meses. Algo ha cambiado. Identificar qué es ese cambio (un episodio reciente, una crisis, una decisión pendiente) ayuda mucho a centrar el trabajo desde el principio.
  2. Qué te gustaría que fuese diferente dentro de seis meses. No hace falta tenerlo todo claro: con saber qué te gustaría dejar de sentir, o qué te gustaría empezar a hacer, es suficiente.
  3. Si tomas alguna medicación psiquiátrica. Apunta el nombre y la dosis. Si vienes derivado por tu médico de cabecera, tráete el informe.

Si la noche anterior a la sesión te entran nervios o dudas sobre si ir, es normal: la mayoría de personas que entran por primera vez en una consulta de psicología lo viven así. El nerviosismo previo no es una señal de que estés haciendo algo mal; es una señal de que el tema te importa.

Qué hago si me bloqueo y no sé qué contar

Esta es una de las preocupaciones más frecuentes. Y la respuesta es sencilla: el bloqueo es mi problema, no el tuyo. Si llegas y no sabes por dónde empezar, te haré las preguntas que hagan falta para destrabar la conversación. No tienes que aportar un relato estructurado. De hecho, las personas que llegan diciendo «no sé ni por dónde empezar» suelen contar muchas cosas relevantes en los primeros 20 minutos sin darse cuenta.

Si en algún momento te emocionas, te quedas en blanco o sientes que estás diciendo cosas inconexas, no pasa nada. La consulta es un espacio en el que todo lo que sale es información útil: el silencio también, las dudas también, los temas que evitas también.

Confidencialidad: qué sale y qué no sale de la consulta

Esta es la otra duda recurrente. Todo lo que se habla en consulta está protegido por el secreto profesional y por la normativa de protección de datos. Nada de lo que cuentes se comparte con tu familia, con tu pareja, con tu empresa ni con tu médico de cabecera, salvo que tú lo autorices expresamente por escrito.

Las únicas excepciones legales son las que marca el Código Deontológico del Colegio Oficial de Psicología: situaciones de riesgo grave para la propia vida o para la de terceros, casos de maltrato a menores y requerimientos judiciales formales. Fuera de esos supuestos extremos, la confidencialidad es absoluta.

En la práctica, esto significa que puedes hablar de cualquier tema —relaciones, trabajo, familia, sexualidad, conflictos, pensamientos que te avergüenzan— con la tranquilidad de que no va a salir de las cuatro paredes de la consulta. Esa confidencialidad es lo que hace posible el trabajo terapéutico.

Presencial u online: qué elegir para la primera sesión

Atiendo tanto presencial en mi consulta de Gijón (Celestino Junquera 2, oficina 45) como online por videollamada. La elección entre una modalidad u otra depende sobre todo de tu situación práctica y de tu preferencia personal.

  • Presencial suele ser preferible si vives en Gijón o cerca, si valoras el espacio físico de la consulta como parte del proceso, o si el motivo de consulta implica trabajar con emociones intensas que se gestionan mejor cara a cara.
  • Online tiene sentido si vives fuera de Asturias, si tu horario laboral hace difícil desplazarte, si tienes movilidad reducida, o si simplemente te resulta más cómodo hacer la sesión desde casa. La terapia online tiene una eficacia comparable a la presencial según la evidencia científica actual.

Una opción intermedia que funciona muy bien es el formato mixto: empezar presencial y alternar con online según convenga, o combinarlos de forma flexible. En la primera sesión hablamos de qué formato te encaja mejor.

¿Quieres saber cómo es el proceso?

Aquí tienes en detalle la terapia para adultos: enfoque, modalidad y tarifas.

Ver la terapia para adultos en Gijón →

Qué pasa después de la primera sesión

Tras la primera sesión hay tres escenarios habituales. El primero es que decidas continuar y acordemos la siguiente cita, normalmente entre 7 y 14 días después, según tu disponibilidad y la urgencia del motivo de consulta. El segundo es que prefieras pensártelo unos días: en ese caso te escribo o me escribes cuando lo tengas claro. El tercero, menos frecuente pero perfectamente válido, es que decidas que la terapia no es el camino que quieres ahora: en ese caso lo respetamos sin más.

Si decides continuar, las siguientes sesiones tienen un formato distinto al de la primera. Ya no se trata de explorar lo que pasa, sino de empezar a trabajar sobre ello. El plan terapéutico personalizado se diseña entre las primeras 2-3 sesiones, con objetivos realistas y un horizonte de trabajo acordado.

Cuánto dura un proceso terapéutico completo

Esta es una pregunta que casi todo el mundo hace en la primera sesión, y la respuesta honesta es depende. Depende del motivo de consulta, de tu historia previa, de tu ritmo personal y del enfoque terapéutico que utilicemos. A modo orientativo:

  • Procesos breves (6-12 sesiones): adecuados para motivos puntuales como una crisis concreta, un duelo reciente, ansiedad situacional o un problema específico bien delimitado.
  • Procesos de duración media (15-30 sesiones): para problemas más arraigados como ansiedad generalizada, depresión, problemas de pareja o de autoestima.
  • Procesos largos (más de 30 sesiones): para trabajar patrones profundos de personalidad, traumas complejos o procesos de cambio vital amplio.

La frecuencia habitual es una sesión semanal al principio, espaciándose progresivamente a una cada dos semanas o una al mes según se avanza. Esto se revisa cada cierto tiempo: el proceso no es rígido, se adapta a tu evolución real.

Preguntas frecuentes sobre la primera sesión

¿Tengo que contarlo todo desde el principio?

No. Cuenta lo que te salga, en el orden que te salga, y con la profundidad que te sientas cómodo. Mi trabajo es ir desplegando lo demás con las preguntas adecuadas. Si hay temas que prefieres no abordar en la primera sesión, basta con que lo digas.

¿El psicólogo puede recetar medicación?

No. Los psicólogos no recetamos. Quien receta medicación psiquiátrica es el psiquiatra (que es médico) o el médico de cabecera. En muchos casos los dos enfoques son complementarios: la medicación trabaja sobre los síntomas más agudos y la terapia psicológica trabaja sobre las causas y los patrones de fondo. Si valoro que necesitas medicación, te oriento a un psiquiatra de confianza.

¿Y si me derrumbo emocionalmente en la sesión?

Es muy frecuente, sobre todo en la primera sesión. La consulta es exactamente el lugar donde puedes hacerlo. Si te emocionas, lloras o necesitas un momento para respirar, paramos el ritmo de la conversación. No hay que aguantar el tipo: aguantar es lo que probablemente llevas haciendo demasiado tiempo.

¿Tengo que sentirme «cómodo» con el psicólogo en la primera sesión?

Cómodo del todo no, porque estás hablando de cosas que no se hablan en otro sitio. Pero sí tienes que sentirte respetado, escuchado y sin juicio. Si al final de la primera sesión sientes que el psicólogo te ha juzgado, te ha dado consejos rápidos o te ha incomodado por motivos personales, mi recomendación es buscar otro profesional. La alianza terapéutica es uno de los factores más importantes del éxito de la terapia.

¿Cuántas sesiones voy a necesitar?

En la primera sesión te doy una orientación realista, pero solo orientativa. Es como preguntar al médico cuánto vas a tardar en recuperarte de algo antes de que te haya explorado. Una vez avanzamos 2-3 sesiones, la estimación se vuelve mucho más precisa, y se revisa cada cierto tiempo según la evolución.

¿Puedo ir solo por curiosidad, sin tener un problema concreto?

Sí. Mucha gente acude a terapia no por un problema clínico definido, sino por crecimiento personal, por decisiones vitales importantes o por entenderse mejor a sí misma. Es una razón perfectamente válida para pedir cita.

¿Y si vivo fuera de Gijón?

La modalidad online por videollamada permite atenderte desde cualquier punto de Asturias o de España. La eficacia es comparable a la presencial para la mayoría de los motivos de consulta. En Asturias atiendo online a personas de Oviedo, Avilés, Mieres, Langreo y otras localidades.

En resumen

La primera sesión de psicología es, sobre todo, una conversación. No tienes que prepararte como para un examen, no tienes que contar tu vida entera, y no estás contrayendo ningún compromiso al pedir cita. Solo es el momento en que cuentas qué te trae a consulta y valoramos juntos si puedo ayudarte y cómo. Si después de esa primera hora decides que no es lo tuyo, no pasa absolutamente nada. Y si decides que sí, empezamos a trabajar contigo, no sobre ti.

Si crees que ha llegado el momento de pedir cita, puedes conocer a tu psicólogo y cómo es la terapia para adultos en Gijón, o escribirme por el formulario de contacto. Te atiendo presencial en consulta del centro de Gijón o por videollamada para toda Asturias.


Sobre el autor: Arcadio Río Rodríguez es Psicólogo Especialista en Psicología Clínica por homologación (2007), colegiado nº O-01931 (COP del Principado de Asturias), con más de 34 años de experiencia. Especializado en terapia individual, de pareja y tratamiento de adicciones. Atiende en Celestino Junquera 2 (Gijón) y por videollamada para toda Asturias.